No cambié porque me cansé de ser quien era. Cambié porque Dios me mostró quién podía llegar a ser. Él transformó mi manera de pensar. Mi manera de hablar. Mi manera de actuar. Mi manera de vestir. Cuando Dios toca tu identidad, todo en tu exterior tiene que alinearse. Y si estás sintiendo que ya no encajas en tu vieja versión… es porque Dios está llamándote a tu nueva temporada.
Cost:
Manual Stats:
Include in groups:
Products: