mariotardon
Sep 4
218
8.91%
🖤🖤🖤
.
“¡Mame!¡Mameeee!”
Ella acudía corriendo a ver qué pasaba. Me había dejado en el salón viendo Mazinger Z mientras ella hacía cosas por la casa, seguramente cocinar magdalenas o rosquillas para merendar.
“¿Qué pasa?”
“Tráeme el linal”
Yo con tres o cuatro años no sabía aún pronunciar orinal, así que lineal para mí era lo que más se le parecía.
“Te paro la película y te vas al baño.”
“¡Noooo, el linal!”
Y ella por no discutir me traía el dichoso orinal.
Esa historia me la contaba cada vez que nos veíamos. No exagero, cada vez, y varias veces. Yo siempre me reía. Y no era forzado, de verdad que la manera en la que ella lo narraba entre sonrisas siempre me hacía gracia.
Por eso, seguía luego diciendo, no me extraña que estés cumpliendo tu sueño. Las películas eran lo que más te gustaba desde que eras pequeño.
Ella, en su infancia no pudo disfrutar de una abuela así. La guerra truncó a varias generaciones entre ellas la suya.
Desde muy pequeña ayudaba a sus padres en el restaurante Mieres del Paseo de la Florida al lado de que lo que en aquella época se llamaba la Estación del Norte, ahora Príncipe Pío.
Detrás de la barra, limpiando cuartos de la pensión, cocinando, vendiendo bocadillos a peseta a los viajeros que esperaban su tren.
Ahí conoció al que se convirtió en el amor de su vida y con el que estuvo hasta que hubo de emprender viaje.
Él era uno de los múltiples pretendientes que visitaban con frecuencia el bar para cruzar unas palabras con Charo. Eso si, fue el último.
Tras una temporada sin pretendientes mi abuela se empezó a preocupar. Algo pasaba. Dudó tanto de su declive de popularidad que hasta le pregunto a su madre “Mamá, ¿soy fea?”.
mariotardon
Sep 4
218
8.91%
Cost:
Manual Stats:
Include in groups:
Products:
